LA CONFRA UNICENTRO
El nombre de nuestra iglesia: IGLESIA CRISTIANA CONFRATERNIDAD UNICENTRO denota amistad, compañerismo, koinonía. Como iglesia queremos que haya un alto sentido de comunidad y pertenencia entre los miembros, no esperamos que las personas simplemente vengan a las reuniones, escuchen el mensaje y se vayan. Queremos compartir la vida en todas sus dimensiones y que en medio de la amistad podamos crecer en nuestra relación con Dios. El Señor quiere que la persona que conoce de Jesucristo se establezca y participe en una comunidad de creyentes y es la iglesia local el escenario en el cual cada persona puede cultivar amistades profundas, recibir apoyo en momentos de necesidad, capacitarse en la Palabra de Dios y crecer en su vida de fe buscando llegar a la madurez cristiana para dar a otros lo recibido y cumplir con su parte en la Gran Comisión.
La Confra Unicentro fue fundada por Hernando y Jenny Biddulph, quienes llegaron a Bogotá en 1971 enviados por la OMS Internacional, organización misionera de los Estados Unidos creada en 1901 por Charles Cowman, cuyo propósito es plantar iglesias en diferentes países enviando misioneros a discipular nuevos creyentes y desarrollar liderazgo capacitado para las iglesias. Los esposos Biddulph iniciaron grupos de estudio bíblico con estudiantes de la Universidad Javeriana en su casa y para 1983 deciden constituirse como iglesia y fundan la Confraternidad Bíblica, que más adelante llegaría a ser la Iglesia Cristiana Confraternidad Unicentro. Nace la iglesia con el compromiso de llevar el evangelio de Jesucristo en Bogotá y toda Colombia.
NUESTRA VISIÓN
Somos una Iglesia centrada en Jesús y Su Palabra, unida por la amistad y retada a ser de influencia.
Como iglesia buscamos que cada persona tenga un encuentro con Jesús como su Señor y Salvador, que a través de la Biblia podamos conocer a Dios de una forma profunda y transformadora; buscamos que esta relación tenga un espacio tanto individual como comunitario, es decir, que la vida espiritual se desarrolle en medio de un ambiente de relaciones de amistad profunda y significativa. Al comprender y evidenciar que el Señor está obrando en la vida de otros podemos acompañarnos a crecer juntos y nos convertimos en agentes de transformación e influencia para nuestros familiares, amigos y para toda la sociedad.
LO QUE CREEMOS
En la Confraternidad Unicentro nos identificamos con las doctrinas de los apóstoles y las creencias fundamentales que sostenemos están basadas en la Palabra de Dios.
1- Nuestro Dios.
Hay un sólo Dios creador del universo y existente eternamente en tres personas: el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Esa trinidad divina es de una sola esencia, perfección y poder.
Deuteronomio 6:4; Mateo 3:16-17, 28:19; Juan. 17:20-23; 2 Corintios 13:14.
2- Nuestro Señor Jesucristo.
Jesucristo como Hijo amado de Dios coexiste eternamente con Dios. Siendo igual a Dios se hizo hombre, nació de una virgen, vivió sin pecar, comprobó su divinidad a través de los milagros y su enseñanza, sufrió y murió en sacrificio tomando el lugar del hombre pecador, resucitó de la muerte, ascendió al trono celestial de Dios Padre y vendrá personalmente en gran poder y gloria por los que han creído en Él para juzgar a vivos y a muertos.
Juan 1:1, 10:30; Romanos 5:15, 9:5; Filipenses 2:5-11; 1 Timoteo 2:5; 1 Juan 2:2; Isaías 53:4-6; Colosenses 1: 15-23.
3- El Espíritu Santo de Dios.
El Espíritu Santo convence al hombre del pecado propio y da testimonio de su salvación; mora en el corazón de cada cristiano a partir del momento de su conversión, le asegura que es hijo de Dios y le da el poder necesario para vivir en santidad. En la medida que el Espíritu Santo toma control de cada área de la vida del creyente, se verá el fruto del Espíritu.
Romanos 8:9-16; Gálatas 5:22; Efesios 1:13; 1 Juan. 3:24.
4- La autoridad de la Biblia.
La Biblia, constituida por los sesenta y seis libros canónicos, es nuestra suficiente y final autoridad para la fe y la conducta. Es la palabra escrita de Dios, plena, singular y totalmente inspirada por Él.
2 Timoteo 3:16-17; Salmos 119:1; Colosenses 3:16; Juan 14:23-26; 2 Pedro 1:20-21.
5- El Ser Humano.
El hombre fue creado a la imagen de Dios y en una relación directa con su Creador. Sin embargo, está separado de Él por su “pecado” y condenado a la muerte. Por mucho que intente acercarse a Dios, no existe ningún medio o camino para salvarse a si mismo por sus propios medios.
Génesis 1:27; Salmos 8:3-6; Romanos 3:23; Isaías 59:1-2.
6- La necesidad de Salvación.
Cada persona está perdida, separada y alejada de Dios por razón de su naturaleza pecaminosa. La salvación es por fe, por gracia y solamente en Cristo Jesús. Se hace real cuando la persona recibe a Jesucristo experimentando el nuevo nacimiento. Mediante el poder del Espíritu Santo, el hombre es partícipe de la gracia de Dios, ofrecida en la Cruz de Cristo. Toda persona necesita ser salva, puede ser salva y debe saber que es salva.
Juan 1:12-13, 3:16-17; Efesios 1:3-8, 2:8-9; Romanos 1:16, 6:23; 2 Corintios 5:17; Tito 3:5.
7- La importancia de la Iglesia.
La Iglesia es el cuerpo universal de Cristo, y está compuesta por todos los que confiesen el nombre de Jesús como su Salvador y Señor. Cristo, como cabeza de la Iglesia, en la Gran Comisión nos envió a “hacer discípulos a todas las naciones” y nos capacitó para cumplirla. Esto es que el mensaje de salvación y esperanza ha sido encargado a todos aquellos que han creído en Jesús y como tal nos convertimos en embajadores de Dios en medio de un mundo que lo necesita.
Mateo 28:18-20; Efesios 1:22, 2:19-22; 1 Pedro 2:9.
8- La esperanza de una resurrección final.
Habrá una resurrección final de toda la humanidad, los que son salvos (han creído y recibido a Jesucristo en su corazón) para la vida eterna; y los que no han creído al infierno, fuera de la presencia de Dios.
Juan 3:18; 14:14; 1 Corintios 15:12-22; 2 Tesalonicenses 1:9; Apocalipsis 21:8; 22:3-5.
Esto es de manera resumida lo que creemos basados en la Palabra de Dios.
